Hay una conexión entre una mente pacífica y un buen comportamiento. Es interesante apreciar cómo el sistema sensorial –la vista, el tacto, el oído, el gusto y el olfato– se involucra en esto.

 

Por ejemplo, supongamos que me he prometido no enfadarme más, y luego veo o escucho algo negativo. Si me permito olvidar mi promesa –es decir, si mi nivel de conciencia retrocede a lo que era antes de mi promesa–, mi reacción inmediata será probablemente igual de negativa. Si, en cambio, recuerdo mi promesa, el mismo estímulo producirá probablemente una respuesta más sabia y más llena de recursos.

Con el estudio espiritual, mi mente se fortalece en su compromiso con la paz y la verdad en la práctica.

Esta fortaleza me permite controlar mis órganos de los sentidos.

Simplemente no les permito que reciban todo lo que quieren, de acuerdo con mis viejos hábitos.

Permanezco conscientemente presente, vigilando todo lo que hacen.

Es el primer paso para convertirse en amo, para gobernar el reino del ser.

 


Extraído del libro: COMPAÑERA DE DIOS.
Autor: Dadi Janki (directora de BKWSU)
Copyright edición castellana: Asociación Espiritual Mundial Brahma Kumaris
ISBN 84-923166-1-6

Comentarios (0)Add Comment

Escribir comentario

busy