Recordar

RECORDAR ES MEDITAR

¿Qué es recordar? Recordar quién soy… qué soy… cómo soy… a quién pertenezco y de dónde es que vengo.

Esto en esencia es meditar, es profundizar en nuestros pensamientos.

Por eso en Brahma Kumaris decimos que, para poder sobreponer nuestras debilidades, miedos y obstáculos, sólo necesitamos recordar. Debido a que cuando meditamos es cuando podemos acceder al recuerdo de lo que somos en esencia: seres espirituales, eternos, divinos, hechos de virtudes y capacidades espirituales.

Además, el recuerdo nos lleva al reconocimiento de dónde venimos, de un plano espiritual, sutil, donde está la morada del Padre Supremo.

La esencia del raja yoga

A medida que nos adentramos en el recuerdo, se despierta el potencial interno que vive en cada uno de nosotros. Y gradualmente, las debilidades y los obstáculos que antes nos perjudicaban o molestaban, ya dejan de ser un impedimento para vivir una vida en plenitud. Todo eso que parecía ser un problema, se convirtió en una posibilidad de crecimiento, en fortaleza, o bien, de ponerse a prueba con uno mismo.

Es decir, recordar quiénes somos y cómo somos, no solo nos permite entender las situaciones de una manera diferente, sino que nos permite conocernos más y entendernos a nosotros mismos.

La maravilla es que cuando meditamos, empezamos a disfrutar de las situaciones en vez de padecerlas, ya que nos hacemos conscientes de que nuestros recursos son divinos, ilimitados, y claramente son parte de nuestra alma.

Vivir en la introversión

Cuando recordamos, la intención de enfocarnos en el presente y en nuestro ser verdadero nos lleva hacia adentro, protegiéndonos del ruido y de la agitación exterior.

Aunque las situaciones puedan no gustarnos, se pueden vivir los desafíos contando con recursos internos disponibles de manera permanente.

La meditación mejora nuestras relaciones

Por ejemplo, si vemos que una persona está enojada, podríamos callarnos, o hablar con suavidad, dulzura o paciencia, es decir, utilizar las virtudes que nos permitan evitar un conflicto o que al menos, no se incremente. En este ejemplo, el meditador sabe que cuando una persona está enojada, no es que es mala, sino que está desconectada de su esencia que es la paz, es decir, está olvidada de lo que es en sí misma. De esta forma, podríamos ayudarla a conectarse con ella.

La base de la meditación

En definitiva, meditar es recordar, recuperar la conciencia original, conectar desde el interior. Además, es reconocer en nosotros los condicionamientos de nuestro propio ego. Es decir, de los mandatos culturales, sociales y familiares recibidos y entrar en una experiencia que tiene que ver con vivir, desde la verdad de nuestro propio ser divino y eterno.

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